Los 10 (verdaderos) mandamientos del proceso de selección

¡Ostras! ¡Que me han llamado! ¡Que tengo una entrevista mañana en Mega Power Consulting (MPC)! Y ahora… ¿Qué hago?, ¿Qué me van a preguntar?, ¿En qué se van a fijar? ¡No puedo perder esta oportunidad!  Voy a buscar en Google, a ver qué consejos me encuentro…
Y lees algo así como:  “Los 10 Mandamientos del Proceso de Selección: Mantener el contacto visual. No cruzar los brazos ni las piernas. Sonreír. No gesticular demasiado. Saludar con un apretón de manos firme. No invadir el espacio privado del entrevistador. Ser puntual. No dejar el bolso o tus objetos personales en el suelo. Mostrar una postura enderezada. No jugar con el cabello o tocarse la cara”.  Vaya, ¡parece fácil! Irá todo bien, ¡el puesto es mío!.

Salvo que estemos optando para un puesto de modelo, maniquí o estatua humana, estas cualidades no verbales no deberían de ser un aspecto crucial a la hora de ser seleccionados o no seleccionarnos o descartarnos después de una entrevista. Por lo general, cuando una empresa inicia un proceso de selección, no busca otra cosa que un profesional, un compañero en quién confiar, una persona que asumirá una serie de tareas de determinada responsabilidad. NADA MÁS.

Una empresa que “se vista por los pies”, una compañía seria y coherente, debe desarrollar sus procesos de selección en consecuencia a sus valores, ética y filosofía corporativa. Por lo tanto, el objetivo de los entrevistadores debería centrarse en identificar, de forma precisa, esos valores. Permitidme que dude de los principios de una compañía que descarta a alguien por cruzar los brazos o por saludar al entrevistador con un lánguido apretón de manos o por haber tenido un pinchazo de camino a la entrevista y, tras haberse disculpado, se haya retrasado 10 minutos. No tiene mucho sentido, ¿no creéis?.

Imagínate al chico de antes, sentado en una perfecta postura erguida, que ha llegado cinco minutos antes y que presenta un aspecto cordial y cercano. Tras un fuerte apretón de manos y una sonrisa de anuncio, nos comenta con seguridad que “está fuertemente motivado por el puesto de trabajo a cubrir, le gusta competir con su equipo”.  Se trata de un líder innato, que consigue siempre lo que quiere y a cualquier precio… Al trabajo “viene a trabajar y no a hacer amigos, puesto que tienen un objetivo común a conseguir y no hay amistades que valgan, solo promocionará el mejor, y él lo es”. Aplica la lógica y respóndeme: ¿quieres a este candidato como compañero?.

Esas deben ser las preguntas que todo reclutador ha de hacerse ante un candidato: ¿Quiero que seas mi compañero?, ¿quiero que te sientes a mi lado y compartir contigo mis problemas?, ¿te creo?, ¿puedo contar contigo?, ¿quiero aprender de ti?, ¿me ayudarás a ser mejor?, ¿te admiro?, ¿quiero salir de la oficina y tomarme unas cañas contigo?, ¿me apetece contar contigo para conseguir mis metas?, ¿me sentiré orgulloso de ti? tenerte como compañero?. Ya está.

Cada vez trabajamos en un entorno más competitivo y globalizado. Las compañías son mayores y se asemejan más las unas a las otras. Solo sobrevivirán las que concentren su atención en el cuidado y desarrollo de personas, porque al fin y al cabo, eso marcará la diferencia: Las personas. Recuerda: Cualquiera puede mantener el contacto visual con un entrevistador, pero… ¿pueden todos ser transparentes y dejar ver lo que tienen dentro? Quizá ese sea el único mandamiento.

Maria Jose Martin Sedano. Recruiter en  everis. Contacta con María José vía Linkedin.

Tu comentario

Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también respetar a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, promocionales, ofensivos o ilegales serán editados y borrados.

Puedes usar algo de HTML <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> . Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.