¡Compartir es vivir!

 

Hace años, un señor que lideraba un Departamento de Recursos Humanos me aconsejó que no aceptara en mi red de contactos de LinkedIn a personas del gremio. En su opinión, el resto de recruiters probablemente quisieran “robarme” mis contactos. De esta “brillante” reflexión desprendí dos conclusiones.

  • ¿Los perfiles que están en LinkedIn son propiedad de alguien? NO, y por lo tanto, no puedes robar algo que no pertenece a nadie. En LinkedIn sólo somos propietarios de nuestro propio perfil. De todas formas, ¿para qué queremos más? ¿Hay algo más divertido que nutrir una buena identidad digital y poder disfrutar de la información que comparten los otros?
  • Con esta reflexión deducimos que, si alguien decide contactarme, no es por mi perfil ni por lo que pueda aportarle, sino por la red que tengo y de la que egoístamente se quiere beneficiar.A mi parecer, creo que cualquier profesional vale lo suficiente como para provocar la atracción de otras personas. No valemos ni más ni menos que el resto de personas que aparecen en la red, pero, sin duda, todos y cada de uno de nosotros somos diferentes, especiales y eso ya nos hace ser atractivos.

Volviendo al origen de la cuestión. Seamos simples, que suele ser el camino más eficaz: LinkedIn es una red de contactos. Profesional, sí, pero una simple red de contactos.

Tener más o menos contactos no nos hace ser más o menos valiosos. El tesoro de LinkedIn radica en lo que hacemos con esos contactos. Podemos, por ejemplo, hacer click en “Conectar” sin más, y dejar esa relación muerta.  Ilustremos esta sentencia con un ejemplo: Voy a una discoteca, y… “¡Ostras! ¡Vaya chico más guapo! ¡Qué ojazos! ¡Eso es lo que quiere mi madre como padre de sus nietos!”. “Venga, anímate, chata, que hoy estás en racha”. Y vas decidida hacia él:

- Hola, ¿qué tal? Me llamo Pepa, ¿y tú?

- ¡Hola! ¡Qué maja eres! Pues yo me llamo Manuel.

- Ah, pues muy bien. ¡Adiós, Manuel!

¿PERDONA? ¿El chico que te mola te ha hecho caso y pasas de él? Dedícale tiempo, conócele en profundidad, deja que te conozca… ¿Y si quedáis para otro día? ¿Por qué no le propones compartir una afición? Quién sabe… El día menos pensado puede convertirse en tu “partner”, o tal vez no, pero… vamos a conocernos, ¿no?

ESA MISMA ES LA CLAVE DE LINKEDIN: Conocer y dejarse conocer para establecer una relación a corto o a largo plazo, con la finalidad de compartir conocimientos, aprender de ti, para que aprendan contigo, para ser, al fin y al cabo, mejor profesional.

Y esa relación, amigo, no se puede robar.

 

Maria Jose Martin Sedano. Recruiter en  everis. Contacta con María José vía Linkedin.

Tu comentario

Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también respetar a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, promocionales, ofensivos o ilegales serán editados y borrados.

Puedes usar algo de HTML <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> . Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.