Hacia dónde dirigir el talento emprendedor

El pasado 27 de septiembre la fundación everis y la Asociación de Ingenieros del ICAI presentaron su modelo de observatorio tecnológico en un acto celebrado en el Instituto de la Ingeniería de España. El objetivo del evento era abrir a una comunidad más amplia el trabajo que durante casi dos años hemos realizado para la conceptualización de dicho modelo. La primera pregunta que puede surgir, sin duda justificada, es ¿otro modelo sobre el emprendimiento? Seguida del para qué y por qué del mismo.

En efecto, son muchos los Modelos, Modas y Mitos (las “tres emes” como me gusta decir) que rodean el mundo del emprendimiento. Los modelos nos dicen si somos más o menos emprendedores, nos comparan y analizan, en un sentido o en otro y a veces la sensación que tienes es de una suerte de análisis forense que resalta qué hacemos mal. Las modas son como una brújula, que ahora señala en dirección al Big Data, la Seguridad de la Información y el Internet de las Cosas. ¡Emprendedor sigue ese rumbo y no errarás el tiro! Y, finalmente, los mitos: todo eso de que en España el fracaso no se tolera, o que tenemos cultura de funcionarios (con todo el respeto para los empleados públicos que por oposición ocupan un merecido puesto) o, cómo no, que nos falta cultura de esfuerzo. Al contrario, claro está, que Estados Unidos. Sinceramente, argumentos vacíos y pocos sustentados pero que son la base de conversaciones de salón y tertulias varias.

Según lo dicho parece que ya está todo hecho… ¡Pues no! El origen de este trabajo es que hay demasiada superficialidad y poca sistemática de cara a proporcionar cierta guía que nos ayude a la hora de determinar dónde existen oportunidades reales para emprender. Con esta idea en mente decidimos abordar el problema desde una perspectiva clásica: un modelo de acoplo de oferta y demanda del “sistema de emprendimiento”. La demanda, en este caso, es la capacidad de la economía de materializar oportunidades de emprendimiento. Es decir, cómo los sectores que conocemos y, en general, la riqueza de un país son capaces de atraer área de emprendimiento. Analizar la demanda implica conocer el tamaño de un sector utilizando fuentes estadísticas estándar (datos del INE) y su capacidad de innovación y emprendimiento (magnitudes que hemos agrupado en un indicador sintético). Por lo tanto, el sector ideal es aquel que es grande y que demanda mucha innovación.

Una vez que la demanda está determinada, cómo valoramos la oportunidad para un área de emprendimiento, por ejemplo Seguridad de la Información. No es sencillo pero el modelo permite asignar un valor a la oportunidad para esta área en un sector. Si nos centramos en los casos donde la oportunidad está bien definida o es evidente resulta que los tres sectores a los que dirigirnos son los de “servicios de información”, “telecomunicaciones” y “Finanzas y seguros”. Es más, el análisis muestra que hoy en día esta oportunidad gravita muy cerca de los dos primeros sectores pero que apunta claramente hacia el ámbito financiero. Tiene sentido: el origen es de base muy tecnológica pero las aplicaciones en sector bancario, por citar un ejemplo, son claves y ahí habrá demanda. Lo mismo ocurre con las comunicaciones.

La siguiente magnitud es la oferta, que nace de analizar el “mix” de conocimientos que se requieren para materializar las oportunidades anteriormente descritas en un área de emprendimiento. Conocimientos que provienen de diferentes carreras universitarias. A tal fin se han analizado distintas titulaciones, sus conocimientos y relaciones para componer unas matrices. Dichas matrices nos dicen que el perfil óptimo para la Seguridad de la Información es el de un “teleco” con excelente base en matemáticas y computación que, además, conozca cómo desarrollar aplicaciones para entornos industriales críticos. Una especie de “Frankestein” de Ingeniería de Telecomunicaciones, Matemáticas, Informática e Industriales. De alguna manera, este método puede ayudar tanto a empresas, como a instituciones de educación superior o los propios emprendedores a configurar determinados itinerarios formativos.

Hemos llegado hasta este punto: sentar las bases. En los siguientes meses queremos automatizar y hacer más robusto el modelo, mejorando su estructura e incorporando más casos de uso y, algo no mencionado todavía, elementos de contexto: política de financiación, barreras de entrada, regulaciones, etc. El objetivo último es sacar una primera publicación de nuestro “observatorio de emprendimiento” en el verano de 2017. Para ello necesitamos más colaboración, definir más ejemplos, recoger la opinión de otros expertos e incorporar sugerencias que doten de la máxima capacidad predictiva a este modelo. En eso estamos y estaremos encantados de contar con vuestra ayuda.

 

 

 

Ángel Sánchez Díaz. CEO en i-deals. Contacta con Ángel vía Linkedin.

Tu comentario

Nos encantaría conocer tu opinión. Por favor, procura que tus comentarios estén relacionados con esta entrada. Intenta también respetar a los demás lectores de este blog. Los comentarios off-topic, promocionales, ofensivos o ilegales serán editados y borrados.

Puedes usar algo de HTML <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong> . Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.