Investigar a tu reclutador, una estrategia inteligente antes de ir a la entrevista

Ring, ring… el despertador está sonando. Son las 7 de la mañana y tienes una entrevista. Ducha rápida, tostadas y periódico para estar al tanto de lo que ocurre en el mundo mientras intentas atenuar esos nervios propios de última hora. Coges el transporte público, y allí estás, en la recepción de la que deseas que sea tu futura empresa, esperando a que Pepito Pérez venga a recogerte para iniciar la entrevista. Mientras tanto, entra y sale gente, son las 9 de la mañana y el día empieza a funcionar. De repente, un hombre de mediana edad que dice llamarse Pepito te da la bienvenida estrechándote la mano mientras pronuncia: “Hola, encantado de conocerte”. ¿Encantado de conocerte?  Eso crees, pero… ¡yo ya te conozco!

Días antes…

¡Qué bien! Tengo una entrevista, deseo entrar en la empresa y esto no va a ser fácil… me han dicho que hay otros cinco candidatos y entrará el que mejor encaje con el perfil que están buscando. ¿Cómo me ha dicho este chico tan simpático que me ha informado de la cita de la entrevista que se llamaba mi entrevistador? Ah sí, Pepito Pérez. ¿Y si busco quién es? Quizá me pueda dar alguna pista…

Llegados a este punto, ¿estrategia o simplemente curiosidad?

Estamos hartos de leer que, a la hora de preparar una entrevista, una de las cosas más importantes es buscar información sobre la empresa, sobre sus sectores, sus clientes, sus valores…pero, ¿solo sobre la empresa? Quizá debamos ampliar horizontes y empezar a investigar un poco más. ¿Por qué no conocer quién te va a entrevistar antes de acudir a la cita?

La primera opción es teclear en Google su nombre y apellidos y observar qué aparece. Lo más normal es que la primera entrada sea su perfil de LinkedIn (no está mal para empezar). Ahí podemos conocer qué puesto ocupa en la empresa, cuándo empezó, qué ha estudiado o qué funciones desempeña. Puede que entre las siguientes entradas se encuentre su Facebook, ¿por qué no ojearlo? Imagina que al visitarlo encuentras que es del Atleti o de un pueblecito de Ávila, ¿por qué no hacer algún comentario relacionado con ello en la entrevista si hay ocasión? Quizá sea ahí donde poder ganar ese famoso feeling con el entrevistador y producirse, incluso, un posible efecto espejo teniendo como consecuencia una evaluación más positiva del candidato.

Ahora bien, en Facebook no hay ocasión de ver quién ha visitado tu perfil mientras que en LinkedIn sí, si lo haces desde tu propia cuenta. Aquí viene el dilema, ¿lo hago desde mi perfil o en modo privado? ¿Qué pensará si ve que he visitado su perfil? Desde el punto de vista del reclutador, puede haber una doble interpretación, positiva o negativa. La visión inteligente es considerarlo como un punto positivo interpretándolo como una muestra de interés por parte del candidato. Tener curiosidad por saber quién te va a realizar la entrevista es un punto positivo y, como acabo de decir, juega a tu favor: es una muestra más de tu interés por entrar a formar parte de la compañía. Hemos hablado de LinkedIn o Facebook, pero no solo en redes sociales. Algunas empresas incluyen en sus propias páginas corporativas un apartado donde presentan a su equipo de selección para que los candidatos lo conozcan y se cree un primer acercamiento.

Yo viví una experiencia parecida. En los días anteriores a mi entrevista en everis, estaba trasteando en el ordenador mientras pensaba en la entrevista que tenía, valga la casualidad, un cinco de enero. Entonces tecleé en Google el nombre de la persona que me iba a entrevistar y, efectivamente, aparecía su perfil de LinkedIn, por lo que decidí visitarlo sin darme cuenta de que lo estaba haciendo desde mi cuenta.  En ese momento pasé un poco de vergüenza y empecé a pensar posibles respuestas por si me sacaba el tema en la entrevista. Al final, reflexionando, llegué fácilmente a la conclusión de que no sólo no era negativo, sino que era necesaria esa curiosidad. Es más, teniendo en cuenta que el 88% de las empresas reconocen consultar la actividad de sus candidatos en las redes sociales (según el último estudio de Infoempleo y Adecco), ¿por qué no hacerlo también nosotros como candidatos?

Así que, ya sabéis, para futuras entrevistas a las que acudáis, una estrategia inteligente será incluir este punto en la investigación casera que solemos hacer cuando “preparamos” dicha entrevista.


Alba Andrino, Recruiter intern everis. Contacta con Alba vía Linkedin.

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