Gobierno y estrategia: las dos claves de la transformación

Una situación frecuente en el sector farmacéutico (y extrapolable a otros sectores) es cómo se deben encarar los proyectos digitales  dentro de una organización. La mayoría de estos proyectos (de relevancia para la empresa) llevan intrínsecos una parte de estrategia y otra de tecnología. El problema radica en el origen y en el modo en el que se plantean desde el principio.

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Aptitudes y actitudes que resaltar en LinkedIn

En la era digital en la que nos encontramos sumergidos, es fundamental cuidar la apariencia que se muestra en nuestras redes sociales y públicas a las que cualquiera puede acceder, incluidos los técnicos de selección de las empresas a las que estemos optando. Por ello, es necesario dar una buena imagen y que la persona a la que le pueda interesar nuestra candidatura se quede con una idea clara de nuestra experiencia y de aquellas aptitudes que queramos resaltar.

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El trabajo de buscar trabajo

Encontrar trabajo resulta difícil ya de por sí, y si a esto le sumamos el hándicap de no tener experiencia previa, puede resultarnos un desafío desagradable desde el primer momento. Tal vez, los problemas iniciales surjan del desconocimiento a la hora de comenzar con la búsqueda laboral y al no saber afrontar este proceso.

Hay que tener en cuenta que cualquier cambio profesional supone una predisposición a los obstáculos que puedas encontrarte en el camino, y si, además, lo que estás buscando es tu primer empleo o quieres cambiar de sector a un puesto totalmente diferente, parece que las barreras sean cada vez más rígidas, pero existen soluciones para lograr resultados positivos y conseguir nuestro objetivo en este proceso; para ello, desde everis, queremos darte las claves.

  1. Currículum Vitae. Es muy importante valorar la importancia que tiene nuestro currículum vitae, ya que es nuestra principal presentación cuando nos inscribimos a una candidatura y la empresa lo visualiza. Aconsejamos que siempre vaya acompañado de una carta de presentación en la que poder resaltar tus aptitudes así como tu ilusión por comprometerte con la empresa. En ella, la empresa, puede evaluar también tus dotes de comunicación a la hora de expresarte.
  2. Redes profesionales. En la actualidad, las redes de Internet nos dan la posibilidad de encontrar todo tipo de información sobre la empresa a la que queremos acceder y, también, sobre la persona que nos va a entrevistar antes de que llegue el día de la convocatoria. Por ello, hay que tener en cuenta que de forma inversa también se realiza, y que las empresas pueden recabar la información que consideren sobre el candidato en cuestión, y es de vital importancia que cuides tus perfiles públicos, así como tener actualizadas las redes sociales profesionales.
  3. Diferénciate. Uno de los mayores problemas a la hora de presentarse a una empresa es la masificación de currículums que recibe, con perfiles muy parecidos entre sí, por lo que es imprescindible saber diferenciarse. Llamar la atención de la empresa desde el primer momento es importante y que vean en ti el rasgo diferenciador en quien poder confiar el nuevo puesto. Tener un proyecto propio realizado y que la empresa pueda visualizarlo, ayuda a valorar la capacidad de trabajo del candidato.
  4. Apúntate a las ofertas laborales que se adapten a tu perfil. En caso contrario, lo único que conseguirás es que recursos humanos descarte tu perfil y aumente tu frustración al verte rechazado, por ello, es importante contar con los conocimientos necesarios para el área al que te presentas.
  5. Formarse continuamente. Para acceder al puesto deseado, no es suficiente con haber cursado tus estudios y leer algo sobre la empresa. A día de hoy es muy importante la formación continua sobre ese ámbito, para estar al día de las noticias del sector, los cambios y novedades que se produzcan, acudir a eventos o ferias y seguir a personalidades relevantes del sector. Así, el hecho de no tener experiencia, podrá ser suplido con los altos conocimientos y el deseo por aprender día a día para mejorar. Además, existen también foros, charlas y encuentros profesionales en los que, además de hacer networking, puedes continuar aprendiendo y encontrando nuevas oportunidades laborales.
  6. Ser flexible y tener paciencia. Es posible que para adquirir experiencia, te ofrezcan la posibilidad de comenzar en un periodo de beca o prácticas, y esta puede ser una buena oportunidad para comenzar a desarrollarte en un entorno laboral, en el cual tu función se basará en aprender cada día y demostrar la evolución del proceso de aprendizaje que tengas. Quizá este puede ser el paso que te lleve a tu primer contrato laboral, a pesar de que, en un primer momento, el puesto no se ajuste exactamente a tus deseos.
  7. Entrevista. Por último, y lo más importante, es el proceso de selección, en el que tenemos muy poco tiempo para convencer al entrevistador de que nuestra candidatura es apta para el puesto. Para ello, es necesario saber destacar nuestras virtudes y aptitudes, pero también asumir, con ganas de corregir, los errores que se pueden pulir en nuestra vida profesional.

Diana Castro, Employer Branding Trainee en everis. Contacta con Diana vía Linkedin.

El trabajo de buscar trabajo. Encontrar trabajo resulta difícil ya de por sí, y si a esto le sumamos el hándicap de no tener experiencia previa, puede resultarnos un desafío desagradable desde el primer momento. Tal vez, los problemas iniciales surjan del desconocimiento a la hora de comenzar con la búsqueda laboral y al no saber afrontar este proceso.

 

Hay que tener en cuenta que cualquier cambio profesional supone una predisposición a los obstáculos que puedas encontrarte en el camino, y si, además, lo que estás buscando es tu primer empleo o quieres cambiar de sector a un puesto totalmente diferente, parece que las barreras sean cada vez más rígidas, pero existen soluciones para lograr resultados positivos y conseguir nuestro objetivo en este proceso; para ello, desde everis, queremos darte las claves.

1. Currículum Vitae. Es muy importante valorar la importancia que tiene nuestro currículum vitae, ya que es nuestra principal presentación cuando nos inscribimos a una candidatura y la empresa lo visualiza. Aconsejamos que siempre vaya acompañado de una carta de presentación en la que poder resaltar tus aptitudes así como tu ilusión por comprometerte con la empresa. En ella, la empresa, puede evaluar también tus dotes de comunicación a la hora de expresarte.

2. Redes profesionales. En la actualidad, las redes de Internet nos dan la posibilidad de encontrar todo tipo de información sobre la empresa a la que queremos acceder y, también, sobre la persona que nos va a entrevistar antes de que llegue el día de la convocatoria. Por ello, hay que tener en cuenta que de forma inversa también se realiza, y que las empresas pueden recabar la información que consideren sobre el candidato en cuestión, y es de vital importancia que cuides tus perfiles públicos, así como tener actualizadas las redes sociales profesionales.

 

3. Diferénciate. Uno de los mayores problemas a la hora de presentarse a una empresa es la masificación de currículums que recibe, con perfiles muy parecidos entre sí, por lo que es imprescindible saber diferenciarse. Llamar la atención de la empresa desde el primer momento es importante y que vean en ti el rasgo diferenciador en quien poder confiar el nuevo puesto. Tener un proyecto propio realizado y que la empresa pueda visualizarlo, ayuda a valorar la capacidad de trabajo del candidato.

 

4. Apúntate a las ofertas laborales que se adapten a tu perfil. En caso contrario, lo único que conseguirás es que recursos humanos descarte tu perfil y aumente tu frustración al verte rechazado, por ello, es importante contar con los conocimientos necesarios para el área al que te presentas.

 

5. Formarse continuamente. Para acceder al puesto deseado, no es suficiente con haber cursado tus estudios y leer algo sobre la empresa. A día de hoy es muy importante la formación continua sobre ese ámbito, para estar al día de las noticias del sector, los cambios y novedades que se produzcan, acudir a eventos o ferias y seguir a personalidades relevantes del sector. Así, el hecho de no tener experiencia, podrá ser suplido con los altos conocimientos y el deseo por aprender día a día para mejorar. Además, existen también foros, charlas y encuentros profesionales en los que, además de hacer networking, puedes continuar aprendiendo y encontrando nuevas oportunidades laborales.

 

6. Ser flexible y tener paciencia. Es posible que para adquirir experiencia, te ofrezcan la posibilidad de comenzar en un periodo de beca o prácticas, y esta puede ser una buena oportunidad para comenzar a desarrollarte en un entorno laboral, en el cual tu función se basará en aprender cada día y demostrar la evolución del proceso de aprendizaje que tengas. Quizá este puede ser el paso que te lleve a tu primer contrato laboral, a pesar de que, en un primer momento, el puesto no se ajuste exactamente a tus deseos.

 

7. Entrevista. Por último, y lo más importante, es el proceso de selección, en el que tenemos muy poco tiempo para convencer al entrevistador de que nuestra candidatura es apta para el puesto. Para ello, es necesario saber destacar nuestras virtudes y aptitudes, pero también asumir, con ganas de corregir, los errores que se pueden pulir en nuestra vida profesional.

Cuando el talento y la tecnología trabajan de la mano

La matemática americana Christine Darden. Fuente: NASA


El otro día, volviendo de Tokyo, vi una de las películas más inspiradoras para mi en los últimos tiempos, y no han sido muchas… Se trata de Hidden Figures: La historia de varias mujeres, matemáticas afroamericanas, que, en plena carrera por la conquista del espacio en los ‘60, tuvieron un papel “oculto” pero clave en todo lo que se consiguió. En el DES ’17 de la semana pasada hablamos mucho de lo que se denomina “transformación digital”. Es un término que no me parece adecuado, porque “digital” como adjetivo empieza a ser prescindible, hoy todo tiene un componente digital; y porque no va de “transformarse” una vez y ya, sino de adaptarse a este nuevo entorno y a los que vengan.

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Felicidad

Empecé Psicología pensando en esquizofrenias y trastornos obsesivos-compulsivos. Mientras crecía y aprendía en este mundo, me presentaron la Psicología Social, algo que me apasionó; aunque esta ciencia estaba guardándome aún la sorpresa a la que hoy me dedico: el increíble mundo de los Recursos Humanos. Lo llaman Recursos Humanos, pero a mí me gusta más hablar de personas, de su talento y de su desarrollo.

Parece que fue ayer cuando me enviaron el billete para subir a este barco, pero hace ya más de un año que formo parte de la familia everis. Comenzaban las prácticas y el primer día los nervios me consumían. Casualmente, mi actual compañera María (quién me entrevistó en su día) me recogió y me dio la bienvenida con una sonrisa. La sorpresa vino cuando llegué a mi sitio. Todo el equipo me estaba esperando y me sorprendió, para bien, la acogida tan cálida y sincera que me hicieron.

Durante el desarrollo de mis prácticas, todos y cada uno de ellos se volcaron conmigo. Me ayudaban, me explicaban las veces que hiciera falta lo que no entendía, identificaban mis errores y me aconsejaban sobre cómo mejorarlos. Desarrollaron su paciencia hasta el 200 por cien pero lo más importante, confiaron en mí. Al principio, es complicado sentirte parte de un equipo ya formado previamente, pero en everis no dio tiempo a darme cuenta: ya formaba parte del equipo desde mucho antes. Aportaba ideas, me pedían opinión e incluso a veces les enseñaba cosas en los que yo me había especializado más.

A parte del buen ambiente y la generosidad exigente (uno de los principales valores de everis), si tuviera que destacar algo de las prácticas sería la flexibilidad y la implicación continua con la universidad. “Acabar tus estudios es lo importante ahora” me dijeron el segundo día de prácticas y al poco tiempo pude comprobarlo. Si tenía una tutoría, un examen importante o estaba agobiada con trabajos de la universidad, con tan solo pronunciarlo, las soluciones saltaban. La posibilidad de organizar tu tiempo en función de tus necesidades es estupendo y ayuda a compatibilizar de manera fácil y sencilla los estudios con una experiencia laboral.

En cuanto a la implicación, no sólo de mis compañeros directos, sino del equipo everis en general; ha habido muchas personas que sin conocerme y con un simple correo, me han ayudado con trabajos aplicados de la universidad, por ejemplo, dedicándome todo su tiempo y predisposición.

A medida que pasaba el tiempo, me encargaba de tareas diferentes, depositaban en mí mayor responsabilidad, mi curva de aprendizaje se disparaba, mi interés aumentaba, estaba contenta y cada día, a pesar del madrugón, me levantaba con ganas de comenzar. Finalmente, una mañana como todas las demás, me llamaron para entregarme la carta que hablaba sobre mi incorporación a la compañía con un ¡¡contrato de trabajo!! Me emocionó tanto que ni me lo creía. Ahora solo queda continuar este camino, cometiendo errores, pero aprendiendo para llegar a ser una gran profesional.

Hoy quería dar las gracias por esta oportunidad y especialmente a todo mi equipo por ayudarme a conseguirlo: parte de esta felicidad que hoy siento se debe a vosotros.

Alba Andrino, Recruiter intern everis. Contacta con Alba vía Linkedin.

Empecé Psicología pensando en esquizofrenias y trastornos obsesivos-compulsivos. Mientras crecía y aprendía en este mundo, me presentaron la Psicología Social, algo que me apasionó. Si bien, esta ciencia estaba guardándome aún la sorpresa a la que hoy me dedico: el increíble mundo de los Recursos Humanos. Lo llaman Recursos Humanos, pero a mí me gusta más hablar de personas, de su talento y de su desarrollo.

Parece que fue ayer cuando me enviaron el billete para subir a este barco, pero hace ya más de un año que formo parte de la familia everis. Comenzaban las prácticas y el primer día los nervios me consumían. Casualmente, mi actual compañera María (quién me entrevistó en su día) me recogió y me dio la bienvenida con una sonrisa. La sorpresa vino cuando llegué a mi sitio. Todo el equipo me estaba esperando y me sorprendió, para bien, la acogida tan cálida y sincera que me hicieron.

Durante el desarrollo de mis prácticas, todos y cada uno de ellos se volcaron conmigo. Me ayudaban, me explicaban las veces que hiciera falta lo que no entendía, identificaban mis errores y me aconsejaban sobre cómo mejorarlos. Desarrollaron su paciencia hasta el 200 por cien pero lo más importante, confiaron en mí. Al principio, es complicado sentirte parte de un equipo ya formado previamente, pero en everis no dio tiempo a darme cuenta: ya formaba parte del equipo desde mucho antes. Aportaba ideas, me pedían opinión e incluso a veces les enseñaba cosas en los que yo me había especializado más.

A parte del buen ambiente y la generosidad exigente (uno de los principales valores de everis), si tuviera que destacar algo de las prácticas sería la flexibilidad y la implicación continua con la Universidad. “Acabar tus estudios es lo importante ahora” me dijeron el segundo día de prácticas y al poco tiempo pude comprobarlo. Si tenía una tutoría, un examen importante o estaba agobiada con trabajos de la Universidad, con tan solo pronunciarlo, las soluciones saltaban. Esa posibilidad de organizar tu tiempo en función de tus necesidades mola y ayuda a compatibilizar de manera fácil y sencilla los estudios con una experiencia laboral. En cuanto a la implicación, no solo de mis compañeros directos, sino del equipo everis en general. Ha habido muchas personas que sin conocerme y con un simple correo, me han ayudado con trabajos aplicados de la Universidad, por ejemplo, dedicándome todo su tiempo y predisposición.

A medida que pasaba el tiempo, me encargaba de tareas diferentes, depositaban en mí mayor responsabilidad, mi curva de aprendizaje se disparaba, mi interés aumentaba, estaba contenta y cada día, a pesar del madrugón, me levantaba con ganas de comenzar. Finalmente, una mañana como todas las demás, me llamaron para entregarme la carta que hablaba sobre mi incorporación a la compañía con un ¡¡contrato de trabajo!! Me emocionó tanto que ni me lo creía. Ahora solo queda continuar este camino, cometiendo errores, pero aprendiendo para llegar a ser una gran profesional.

Hoy quería dar las gracias por esta oportunidad y especialmente a todo mi equipo por ayudarme a conseguirlo: parte de esta felicidad que hoy siento se debe a vosotros. Empecé Psicología pensando en esquizofrenias y trastornos obsesivos-compulsivos. Mientras crecía y aprendía en este mundo, me presentaron la Psicología Social, algo que me apasionó. Si bien, esta ciencia estaba guardándome aún la sorpresa a la que hoy me dedico: el increíble mundo de los Recursos Humanos. Lo llaman Recursos Humanos, pero a mí me gusta más hablar de personas, de su talento y de su desarrollo.

 

Parece que fue ayer cuando me enviaron el billete para subir a este barco, pero hace ya más de un año que formo parte de la familia everis. Comenzaban las prácticas y el primer día los nervios me consumían. Casualmente, mi actual compañera María (quién me entrevistó en su día) me recogió y me dio la bienvenida con una sonrisa. La sorpresa vino cuando llegué a mi sitio. Todo el equipo me estaba esperando y me sorprendió, para bien, la acogida tan cálida y sincera que me hicieron.

Durante el desarrollo de mis prácticas, todos y cada uno de ellos se volcaron conmigo. Me ayudaban, me explicaban las veces que hiciera falta lo que no entendía, identificaban mis errores y me aconsejaban sobre cómo mejorarlos. Desarrollaron su paciencia hasta el 200 por cien pero lo más importante, confiaron en mí. Al principio, es complicado sentirte parte de un equipo ya formado previamente, pero en everis no dio tiempo a darme cuenta: ya formaba parte del equipo desde mucho antes. Aportaba ideas, me pedían opinión e incluso a veces les enseñaba cosas en los que yo me había especializado más.

A parte del buen ambiente y la generosidad exigente (uno de los principales valores de everis), si tuviera que destacar algo de las prácticas sería la flexibilidad y la implicación continua con la Universidad. “Acabar tus estudios es lo importante ahora” me dijeron el segundo día de prácticas y al poco tiempo pude comprobarlo. Si tenía una tutoría, un examen importante o estaba agobiada con trabajos de la Universidad, con tan solo pronunciarlo, las soluciones saltaban. Esa posibilidad de organizar tu tiempo en función de tus necesidades mola y ayuda a compatibilizar de manera fácil y sencilla los estudios con una experiencia laboral. En cuanto a la implicación, no solo de mis compañeros directos, sino del equipo everis en general. Ha habido muchas personas que sin conocerme y con un simple correo, me han ayudado con trabajos aplicados de la Universidad, por ejemplo, dedicándome todo su tiempo y predisposición.

A medida que pasaba el tiempo, me encargaba de tareas diferentes, depositaban en mí mayor responsabilidad, mi curva de aprendizaje se disparaba, mi interés aumentaba, estaba contenta y cada día, a pesar del madrugón, me levantaba con ganas de comenzar. Finalmente, una mañana como todas las demás, me llamaron para entregarme la carta que hablaba sobre mi incorporación a la compañía con un ¡¡contrato de trabajo!! Me emocionó tanto que ni me lo creía. Ahora solo queda continuar este camino, cometiendo errores, pero aprendiendo para llegar a ser una gran profesional.

 

Hoy quería dar las gracias por esta oportunidad y especialmente a todo mi equipo por ayudarme a conseguirlo: parte de esta felicidad que hoy siento se debe a vosotros.